Ley Nain-Retamal tensiona al oficialismo y anticipa dos oposiciones frente al gobierno de Kast
Las diferencias al interior de la alianza que sostiene al gobierno del presidente Gabriel Boric, profundizadas esta semana por los roces sobre Ley Nain-Retamal y la absolución de Claudio Crespo del denominado Caso Gatica, lo que desencadenó en la decisión del Partido Socialista (PS) de congelar su participación en instancias oficialistas, dejaron al descubierto un quiebre político que va más allá de la actual administración.
El debate proyecta cómo se podría reordenar la futura oposición cuando José Antonio Kast asuma la Presidencia de la República el próximo 11 de marzo.
“Yo creo que está más o menos claro que en el próximo gobierno habrá dos bloques de oposición, y bastante diferenciados”, dice Roberto Munita, analista político y académico de la Universidad de los Andes (Uandes) y UNAB.
El primero de ellos estaría conformado por sectores de la socialdemocracia, especialmente la Democracia Cristiana (DC) y el Partido Por la Democracia (PPD), junto a lo que queda de los partidos Radical y Liberal. Y, según el experto, se trataría de una coalición “más republicana y moderada”, que estaría interesada en ser crítica del gobierno de Kast, pero con disposición a acuerdos y, sobre todo, en diferenciarse del Partido Comunista (PC).
Por otro lado, el académico Uandes dice que también se configuraría una oposición más dura, protagonizada principalmente por el PC y el Frente Amplio (FA). Este sería un sector que “buscará no solamente estar en contra del presidente Kast, sino que, aparte, no buscar consenso, no buscar acuerdo”, explica, apuntando a la defensa de las transformaciones impulsadas en los últimos años.
¿Una oposición dividida favorecía a Kast?
Frente a toda esta situación, los socialistas aparecen como los actores más tensionados del progresismo. “El PS queda en la mitad. Esa es la gran discusión que deben tener ellos”, sostiene Munita, agregando que el conflicto por la Ley Nain-Retamal “de alguna forma permite tener esta conversación, o los ayuda a tenerla”. Por lo que, a su juicio, el socialismo deberá definir qué tipo de oposición quiere ejercer en el nuevo ciclo político.
Finalmente, el analista señala que este doble bloque opositor podría terminar favoreciendo al gobierno entrante. “El hecho de tener dos oposiciones, por supuesto que ayuda al próximo gobierno”, afirma, ya que se abren espacios de negociación y también disputas internas que evitan que toda la presión política se concentre en La Moneda, un fenómeno que, según menciona, ya se ha visto en administraciones anteriores.
