Incendios en Chile: expertos llaman a tener precauciones frente al humo y a usar más tecnología para combatir la emergencia
La ola de incendios forestales de grandes proporciones que continúa afectando este verano a las regiones del Biobío y Ñuble, ha dejado como saldo, hasta la mañana de este lunes, 19 personas fallecidas, y más de 320 viviendas destruidas.
Lo anterior, obligó a las autoridades a decretar estado de catástrofe y movilizando a miles de brigadistas, bomberos y fuerzas de emergencia para contener las llamas, que han consumido miles de hectáreas de vegetación y provocado decenas de evacuaciones.
Las condiciones meteorológicas extremas, con altas temperaturas, vientos intensos y baja humedad, han favorecido la rápida propagación del fuego hacia zonas rurales y periurbanas, complicando las labores de combate y respuesta.
Riesgos para la salud: el humo como principal amenaza
Si bien las llamas representan un peligro inminente para las comunidades directamente afectadas, el humo generado por los incendios forestales constituye hoy una de las principales amenazas para la salud pública, impactando a personas incluso a grandes distancias de los focos. La inhalación de contaminantes del humo puede irritar las vías respiratorias y agravar enfermedades preexistentes, como asma, bronquitis, EPOC y condiciones cardiovasculares, sobre todo en grupos vulnerables como niños, adultos mayores y mujeres embarazadas.
Expertos en salud ambiental señalan que las partículas finas (PM2.5) presentes en el humo pueden penetrar profundamente en los pulmones, desencadenando síntomas como tos, irritación ocular, dificultad para respirar y dolor torácico, y que la exposición sostenida puede aumentar la probabilidad de consultas médicas de urgencia y efectos a largo plazo.
Evelyn Pallero, docente de la escuela de Medicina de la Universidad del Alba, explica que “la exposición prolongada al humo de los incendios forestales puede generar irritación en ojos y garganta, crisis respiratorias y un aumento del riesgo cardiovascular, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Es fundamental reducir la actividad al aire libre, mantener los hogares cerrados y consultar a un profesional de la salud ante cualquier dificultad respiratoria persistente”.
Recomendaciones de expertos
La experta de la Universidad del Alba recomienda tomar varias medidas de autoprotección, tratando de minimizar lo más posible los efectos que puedan estar generando los incendios en la zona:
- Evitar la exposición directa al humo, permaneciendo en espacios interiores cuando las condiciones de calidad del aire sean malas.
- Mantener puertas y ventanas cerradas y, de ser posible, utilizar filtros o purificadores para reducir la entrada de contaminantes.
- Usar mascarillas certificadas N95 o P100 cuando sea necesario salir, ya que las mascarillas quirúrgicas no filtran eficientemente las partículas finas del humo.
- Limitar la actividad física al aire libre, especialmente para personas con afecciones respiratorias.
- Informarse diariamente sobre la calidad del aire a través de plataformas oficiales para ajustar comportamientos, como evitar salidas en periodos críticos de contaminación.
Estas recomendaciones están alineadas con las alertas emitidas por diversas instituciones de salud y académicas, muchas de las cuales enfatizan que el humo puede tener efectos tanto inmediatos como persistentes en la salud humana.
Tecnología para anticipar y gestionar emergencias: el caso de IndraMind
En paralelo a la respuesta operacional en terreno, expertos en tecnología han destacado el potencial de soluciones avanzadas que podrían mejorar la anticipación y gestión de emergencias complejas, como los incendios forestales.
Una de las iniciativas tecnológicas más destacadas en este ámbito es IndraMind, una plataforma tecnológica que incorpora inteligencia artificial de diseño soberano orientada a la gestión de grandes volúmenes de datos en tiempo real para apoyar la toma de decisiones estratégicas y operativas en situaciones críticas.
IndraMind integra capacidades de IA nativa, fusión de información, automatización inteligente y simulación avanzada, y está pensada para fortalecer la resiliencia operativa y la coordinación entre centros de mando y equipos en terreno, incluso en escenarios de conectividad limitada o condiciones adversas.
Vicente Huertas, CEO de Indra Group Chile, Perú y Cono Sur, explica que “los incendios forestales son crisis complejas que exigen coordinación, anticipación y decisiones basadas en información confiable. IndraMind nace para responder a escenarios complejos, a desafío de este tipo y otros aún más difíciles y sensibles, con una visión estratégica orientada a proteger a las personas y los territorios”.
Aunque originalmente está enfocada en seguridad y defensa, la potencial aplicación de esta tecnología en el ámbito civil —como la predicción de eventos extremos, la optimización de recursos durante incendios forestales y la coordinación integral de emergencias— abre nuevas posibilidades para anticipar riesgos y responder con mayor eficacia ante crisis que impactan a comunidades y ecosistemas.
“IndraMind integra comunicaciones ciberseguras que garantizan la continuidad operativa entre el centro de mando y los equipos en terreno, incluso en escenarios complejos o con conectividad limitada. En este marco, la plataforma busca proteger infraestructuras críticas, salvaguardar territorios y sus habitantes, defender democracias y economías, gestionar emergencias y crisis, fortalecer y preservar la forma de vida de las comunidades. Es un valor agregado vital para los desafíos globales que enfrentamos en el mundo de hoy”, detalla Huertas.
Los incendios forestales que afectan al centro-sur de Chile constituyen hoy una emergencia multidimensional que combina la gestión de fuego activo con desafíos de salud pública, ambientales y sociales. Las autoridades, junto con expertos académicos y tecnólogos, insisten en adoptar medidas de protección frente al humo y explorar soluciones innovadoras que permitan anticipar y gestionar de mejor forma este tipo de catástrofes, en un contexto de clima cambiante y mayor frecuencia de eventos extremos.
