Mayor demanda de electricidad, nueva matriz y siniestros: tres pasos para lograr la ciberresiliencia en la industria energética
Ante la creciente demanda energética, la rápida adopción de energías renovables y la mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, las compañías eléctricas de todo el mundo se ven sometidas a una presión cada vez mayor de modernizar y actualizar su infraestructura de red. Esta modernización es crucial no solo para garantizar un suministro eléctrico ininterrumpido, sino también para mantener la seguridad pública y la estabilidad económica.
Sin embargo, a medida que las subestaciones eléctricas, los equipos de automatización de la distribución y las instalaciones de energías renovables se interconectan cada vez más, las ciberamenazas aumentan en escala y sofisticación. Para afrontar estos desafíos, las empresas de servicios públicos deben adoptar un enfoque de ciberresiliencia para su infraestructura de red. Cisco identifica tres principios clave para construir una red energética segura y resiliente.
Paso 1: Integrar la ciberseguridad en la red
Simplifique las operaciones de seguridad y reduzca costos integrando la seguridad en los equipos de red en lugar de multiplicar los productos puntuales. Cree una infraestructura WAN segura desde el diseño y que pueda evolucionar con sus necesidades. La modernización de la red eléctrica requiere soluciones de red avanzadas, fiables y escalables.
Desde zonas urbanas hasta ubicaciones rurales remotas, la red debe conectar decenas de miles de dispositivos inteligentes dispersos, utilizando la tecnología de backhaul disponible en cada ubicación y evolucionando con la implementación de nuevas tecnologías. Debido a la gran cantidad de activos de la red, su amplia dispersión y, en ocasiones, su instalación en pequeños armarios donde el espacio es limitado, la seguridad debe integrarse en la red, no añadirse posteriormente.
Para dar respuesta a las necesidades de conectividad en constante evolución, los routers industriales con interfaces WAN modulares permiten transiciones fluidas entre tecnologías como todas las variantes de 4G/LTE o 5G, tanto privadas como públicas. Además, los switches y routers robustos con certificaciones industriales garantizan una implementación segura en entornos de servicios públicos exigentes.
Además de una conectividad de red avanzada y preparada para el futuro, los enrutadores que conectan sus activos críticos de la red eléctrica deben incorporar estas capacidades de ciberseguridad para eliminar la necesidad de implementar dispositivos adicionales en ubicaciones remotas de difícil acceso.
Paso 2: Restringir lo que puede conectarse físicamente a la red de campo
Dado que su red eléctrica se despliega en ubicaciones de difícil control, necesita una seguridad robusta, comenzando por los puntos de conexión física de los activos. Es fundamental proteger cada puerto de sus equipos de red de campo. Deben implementarse los principios de seguridad de confianza cero para garantizar que los atacantes no puedan conectarse a su red en caso de que accedan a los armarios donde están instalados sus equipos de red.
Paso 3: Segmentar las redes para minimizar el riesgo
Una vez que se concede acceso a un dispositivo, es necesario garantizar que se comunique únicamente con los recursos necesarios para su funcionamiento. No todos los dispositivos de una subestación o una planta de producción de energías renovables necesitan comunicarse entre sí. Al limitar la comunicación a lo estrictamente necesario para la función de cada dispositivo, las compañías eléctricas pueden reducir significativamente el impacto de posibles fallos de seguridad.
Beneficios de la segmentación de redes:
- Aísla los sistemas críticos, como los controladores de distribución de energía, de los sistemas menos sensibles, como la videovigilancia.
- Impide que el tráfico malicioso se propague por la red.
- Minimiza las interrupciones causadas por un dispositivo dañado.
La segmentación crea una estrategia de «defensa en profundidad», garantizando que, incluso si una parte de la red se ve comprometida, el resto permanece seguro.
Para superar las limitaciones del mercado energético actual, las empresas de servicios públicos deben priorizar la ciberseguridad como elemento fundamental de la modernización de la red eléctrica.
