Según un estudio, solo el 32% de las jóvenes chilenas habla de menstruación en casa

En los años más recientes se ha vivido un despertar del empoderamiento femenino, a nivel mundial. Particularmente en Chile, las cosas están cambiando: cada vez es mayor la presencia de mujeres en directorios e incluso hay un proyecto de ley que busca otorgar licencias a quienes sufran de dolores menstruales incapacitantes. Incluso, un reciente estudio elaborado por Cadem solicitado por Kotex, la marca para el cuidado femenino de Kimberly-Clark, demostró que las jóvenes están cambiando sus comportamientos y formas de pensar en torno a la menstruación. El 66% de las encuestadas declara que el tema no es tabú pero todavía un tercio (31%) de estas jóvenes lo concibe como tal.

El estudio levantó varios hallazgos que denotan un cambio profundo de hábitos que las jóvenes de la generación Z están viviendo frente al tema de la menstruación. Entre ellos, la preocupación por la comodidad, la versatilidad de los productos menstruales y la necesidad de profundizar en conversaciones que enriquezcan la salud íntima femenina; desde la desmitificación de la menstruación, la normalización de procesos biológicos, hasta la necesidad de mejorar la educación y los formatos a través de los cuales se informan actualmente. En ese sentido, el estudio muestra el inicio de un cambio de hábitos y la búsqueda de productos que estén más alineados con los valores y modos de pensar de las nuevas generaciones.

La toalla higiénica -en sus diversas presentaciones- se mantiene como la elección más frecuente entre las jóvenes. Sin embargo, muchas han encontrado en otros productos mayor comodidad e incluso han buscado opciones que se adapten a su estilo de vida. A la hora de escoger, las entrevistadas destacaron como elementos de importancia la comodidad de uso (76%), la capacidad de absorción (47%) y el precio (42%).

También están buscando productos que hagan sentido con sus valores, ya que al momento de preguntarles si creían importante el desarrollo de un producto menos agresivo con el medio ambiente, más de la mitad (67%) lo consideró de importante a muy importante.

Más experiencias liberadoras

Dentro de las preferencias a la hora de elegir un producto de higiene menstrual, ya empiezan a aparecer nuevas soluciones que desafían los hábitos tradicionales. Uno de ellos es el calzón menstrual reutilizable. “El calzón menstrual reutilizable es una solución que prioriza la comodidad, sin olvidar la seguridad. Está confeccionado con un material absorbente que se puede lavar y reutilizar, lo que lo hace más cómodo el día a día para los diferentes estilos de vida.  Permite una mayor libertad y es una alternativa para aquellas personas que sopesan los atributos amigables con el medio ambiente que les ofrecen los productos”, asegura Cristina Ibáñez, gerente de marketing para Kimberly-Clark en Chile. La multinacional de productos de higiene personal acaba de lanzar en Chile el nuevo calzón menstrual reutilizable de su marca Kotex, para el cuidado e higiene femenina.

“Con este nuevo producto queremos invitar a las personas a que vivan su menstruación de manera positiva. Estamos viendo cómo sucede un cambio de hábitos y pensamiento en torno al tema de salud menstrual y nuestro deber como compañía es darles a las generaciones elementos para desmitificar no sólo este tema, sino romper con otros tabúes”, asegura Ibáñez

Sobre las diversas opciones disponibles en el mercado para la menstruación, las entrevistadas expresaron que es relevante o muy relevante (72%) que existan los calzones menstruales reutilizables. El 88% de ellas encontraron novedoso que las opciones vayan diversificándose. Estos y más datos se hallaron en el estudio elaborado por Cadem acerca de la percepción de salud e higiene menstrual femenina de Kotex.

Educación menstrual, un tema pendiente

Al momento de ser cuestionadas sobre las fuentes de información a las que recurren, 1 de cada 4 mujeres se informó sobre salud menstrual en sus colegios, universidades o institutos. Las fuentes más populares son: internet (61%), seguido por las amigas (51%) y redes sociales (42%). Sorprendentemente, sólo poco más de un tercio (32%) se atreve a tocar el tema en familia. Por otro lado, sobre sus sentimientos al hablar de menstruación, las jóvenes respondieron sentir “interés” (58%); e indiferencia (28%).

“Como compañía queremos ir más allá de poner al alcance de la juventud chilena opciones para cuidar su salud menstrual. Siempre hemos sido una compañía innovadora, no solo a la hora de crear productos, sino que también en el propósito que impulsamos desde nuestras marcas. En ese sentido, queremos convertirnos en un agente social que pueda desarrollar espacios libres de tabúes, donde el tema de la menstruación sea parte de la formación básica de las nuevas generaciones y, a través del poder de la educación, contribuir a formar un país más igualitario”, aseguró Ibáñez. En esa línea, una acción desarrollada por la marca fue Normalicemos Lo Normal, realizada en febrero de este año, en la que la influencer Vesta Lugg apareció en un programa de TV con el pantalón manchado con sangre. “Esta acción nos permitió instalar el tema, darle visibilidad y abrir espacios de conversación para normalizar la menstruación. Fue una campaña que tuvo muchísimo impacto”, dice la ejecutiva.

Al respecto Montserrat Copaja, Gerente de Estudios Cuantitativos en CADEM mencionó que “las nuevas generaciones están en constante contacto con diferentes medios de comunicación. Por lo mismo, las marcas relacionadas a la salud menstrual tienen un rol educador, que debe ser directo y sin tabués para que el día de mañana se sientan empoderados para hablar del tema”.

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