Consejos para un día de piscina perfecto junto a tu bebé

Es verano y, si bien el calor ha estado bastante intenso en prácticamente todo Chile, es una época que permite realizar distintas y entretenidas actividades estimulantes para los niños, siendo la más popular de ellas la diversión en el agua.

Si tienes bajo tu cuidado un menor entre 0 y 3 años, la siguiente guía te preparará para visitar cualquier piscina.

  • Utiliza protección solar. Cada verano se registran altísimas temperaturas en Chile y, con ellas, una alta radiación UV. Es muy importante proteger la piel de los niños y, para eso, el bloqueador y su aplicación constante se vuelven un imprescindible.

Es importante preferir productos especialmente diseñados para bebés, puesto que la piel es mucho más sensible a edades tempranas. La recomendación es usar un fotoprotector con factor de protección (SPF) 30 o mayor y reaplicar el producto cada dos horas o luego del contacto con el agua. Además, se recomienda preferir siempre espacios con sombra, empacar lentes de sol y ropa fresca.

 

  • Elige el mejor traje de baño para los más pequeños. La oferta en el mercado es muy amplia, pero la recomendación es siempre preferir trajes y ropa de baño con factor de protección solar. También, que logren cubrir lo más posible el cuerpo del bebé: brazos, espalda y panza. De ser posible, también utilizar sobreros especiales para el agua, que cubren orejas y cuello. Así evitarás exponer su delicada piel al sol.

 

  • Protégelos también en la piscina. Una de las principales preocupaciones de los padres a la hora de entrar a la piscina con sus niños son las posibles filtraciones en este espacio compartido. Sin embargo, el mercado actual provee soluciones prácticas que permiten erradicar esta inquietud. Kimberly-Clark, por ejemplo, a través de su marca Huggies, ofrece la línea de ropa interior de baño desechable “Little Swimmers” para bebés de entre 6 y 15 kg.

 

Estos pañales están específicamente pensados y diseñados para ser utilizados en el agua. Sus materiales únicos y absorbentes impiden que se inflen. María Cristina Ibáñez, gerente de marketing de Kimberly-Clark, comenta: “cuentan con la tecnología de laterales ajustables que les permite a los niños disfrutar del agua sin que las familias deban preocuparse”.

 

  • Cuida la piel de tu bebé No importa su edad, los más pequeños poseen pieles extremadamente sensibles. Además del sol, otra amenaza para su piel son los compuestos químicos presentes en las piscinas, los que pueden causar una reacción natural de irritación a nivel dérmico. En aquellos lugares que lo permitan, al salir de la piscina preocúpate de enjuagar su piel en las duchas dispuestas para esto. En caso contrario, aplicar crema hidratante y apenas llegues a casa, dale un baño.

 

  • Lleva colaciones y bebestibles contigo. En días de calor la hidratación es primordial, por eso debes llevar agua y ofrecerla constantemente a tu bebé.

También, anticipándote a que “el agua da hambre” es importante siempre tener a la mano snacks como frutas o compotas de frutas, yogurt, galletas para bebés, lo que a tus hijos les guste y les resulte entretenido para pasar este día de diversión.

El agua, además de refrescarlos y ser una actividad sensorial excelente para los más pequeños, entrega beneficios como el realce de conciencia espacial, la mejora de patrones de comida y sueño y contribuye al desarrollo físico, social y psicológico. Un día en la piscina debería ser una experiencia relajante, de recreación y mucha diversión para los más pequeños y el resto de la familia.

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